Lic. Pablo R. Salcedo Q.

En los últimos días han sido cuestionados con regularidad, las publicaciones y las noticias televisivas en donde se exaltan los crímenes y casos atroces que envuelven a nuestra sociedad y es que cada día son más las noticias sobre crímenes, desastres y cosas malas que suceden alrededor nuestro. ¿Será que todo es malo y que vivimos en un mundo en donde simplemente nos estamos destruyendo?.
Si nos ponemos a pensar que cada día cuando nos levantamos y encendemos el televisor o vemos en los puestos de venta de periódicos: “ Veinte tiros le metieron a “periquito”….puede que en principio a muchos nos lleve a pensar: “pobrecito….era un ser humano”……a otros les llevará a pensar “merecido se lo tenía, si era un maleante”…..pero finalmente……no será que a gran parte de la población, en realidad no le está interesando ya ese tipo de noticias y simplemente está asumiendo que, la sociedad está en decadencia.
De igual forma vemos el infortunio y la vida de miseria en la que viven muchos, el dolor de una familia que pierde a un ser querido de manera violenta y vemos en la televisión incluso como asesinan a una persona que poco le faltaba por jubilarse…..claro está……en la mente de muchos el conocimiento de ese dolor ajeno los llevará a identificarse y decir “pobre gente…la familia”. Pero ya de tanto escuchar una y otra vez la misma línea de sucesos, ¿no creará en nuestra mente, el simple patrón repetitivo de “ Otro muerto más, ni modo”?.
Tal vez nos estamos insensibilizando cada vez más ante el dolor y el sufrimiento ajeno y eso nos impide sentirnos realmente humanos. Y es que la gran cantidad de publicidad negativa y amarillista que invade los medios televisivos e impresos, cala en la mente de la gente, definitivamente. ¿Por qué así como se exalta al padre que maltrata, al asesino de su mujer, no se exalta al padre soltero que mantiene y cuida a sus hijos? ¿ Será que no los hay? Sí los hay, pero no son noticia. La gente, la gran parte de la población busca el suceso nefasto y oscuro, el morbo, para decir “ pobrecito, se murió”, pero de no hace nada al respecto. No llegan a su casa y comentan con sus hijos, las buenas costumbres y los valores de la sociedad, las pequeñas cosas que engrandecen al hombre y que no cuestan nada. Hoy en día todo cuesta. ¿ En verdad, todo cuesta?. Si vas a la Calzada de Amador y vez la salida del sol, sobre la espectacular Ciudad de Panamá…..no da gusto y placer sentir eso……que nada cuesta. No todo cuesta y no todo es malo.
¿No será también que los medios de comunicación de alguna manera están manejando la moral social, supuestamente informando a la comunidad, cuando lo que hacen es difundir el morbo ante el dolor ajeno?. Cosa que más que informar es simplemente valerse del vago interés de saber que tanto mal hay en el ambiente. Por qué no exaltan los hechos positivos.
La sociedad debe comprender que la mente positiva y las buenas obras es necesario difundirlas desde el núcleo familiar, base de toda sociedad, para que todos nos sintamos satisfechos de ser mejores personas. Da pena como en Panamá, porque hay que poner el ejemplo local, no existe la CORTESIA EN EL MANEJO. Simplemente ha sido descartada. Cuando llegas a la intersección, la mentalidad de la dama o el caballero es “YO NO LE DOY PASO, PORQUE A MI TAMPOCO ME LO DAN”. ¿Quién estableció eso?. Si nadie cede el paso, nadie pasa. Que simple y tonto no. Si nadie coopera y es mejor conductor y ciudadano, la sociedad panameña no evoluciona y nos quedamos en el marasmo tercermundista que siempre nos ha oprimido.
Finalmente como ejemplo del poco importa con el dolor y el problema ajeno, hace unos pocos días atrás escuchaba a un padre de familia en el Juzgado de Niñez y Adolescencia decirle a una señora que estaba al lado “YO ME MATO TRABAJANDO PARA ENVIAR A MI HIJO A LA ESCUELA Y EL ANDA EN MALOS PASOS Y CON MALOS AMIGOS, EN LUGAR DE DE BUSCAR EL BUEN CAMINO….SIEMPRE ANDA VIENDO QUE TRASTADA HACER”. ¿ No será que los padres le dejamos la labor de educación de los jóvenes al maestro o profesor en el aula de clases?. Señores, hay que saber que están haciendo nuestros hijos, en todo momento. No culpar a los maestros o a los amigos de los malos pasos que dan. Porque cada paso que dan nuestros hijos, son el reflejo del mucho o poco cuidado que tenemos en guiarlos. Es nuestra obligación y el derecho que tienen ellos de recibir nuestro cuidado y apoyo, para que luego no nos estemos lamentando y diciendo “YO LE DI TODO A MI HIJO…..PERO ES UN DELINCUENTE”.
Hay que exaltar las cosas buenas de nuestros hijos, de nuestros amigos, vecinos, familiares y las cosas pequeñas que también tienen un valor intrínseco y no justificable en dinero. Hay que rodearnos de cosas positivas y de un pensamiento positivo para que cada vez sean más y más los titulares y noticias positivas en los medios….que se exalte la vida, el trabajo, las buenas obras.
Finalmente debo manifestar que considero propicio que se establezcan parámetros, leyes que impidan que sobre todo material fotográfico y televisivo mostrando escenas desgarradoras de muerte, lleguen sin mayor cuidado a la población, puesto que ésta situación vulnera el derecho que tiene los familiares de que se le respete su dolor. Su intimidad particular de llevar al carga y el sufrimiento de un familiar perdido.

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